¿Controlas la clasificación de inventarios ABC para segmentar y obtener la máxima rentabilidad de tus referencias de productos?

Es una técnica para segmentar tus referencias de productos según su importancia en 3 categorías, siguiendo criterios cuantitativos para priorizar aquellos más relevantes y focalizar los esfuerzos y recursos en los más adecuados.

Publicado:

13-07-2021

La clasificación ABC es una técnica para segmentar las diversas referencias de productos según su importancia en tres categorías, es decir, las categorías A, B y C, (de ahí deriva su nombre) siguiendo algún criterio cuantitativo.

Una de las bases de la clasificación ABC es el principio de Pareto o regla 80-20, la cual fue desarrollada por el economista Italiano Vilfredo Pareto, quien afirmó que el 20% de la población poseía el 80% de la propiedad/riqueza en Italia, esta observación posteriormente fue generalizada por Joseph M. Juran en el principio de Pareto, indicando que un pequeño porcentaje de las referencias de los productos, serán las responsables del mayor porcentaje de la contribución global de los productos.

La clasificación ABC, apoya a la toma de decisiones en los diferentes niveles jerárquicos (estratégico, operativo y táctico), permitiendo priorizar la importancia de los productos en función de la clasificación que dispongas, focalizando los esfuerzos y recursos en los productos adecuados.

Para desarrollar la clasificación ABC de los productos, es necesario aplicar un criterio cuantitativo que nos permita segmentar los diferentes productos de acuerdo con su importancia. Este criterio suele ser el valor del inventario.

Una vez aplicamos el criterio a todos los productos, debemos ordenarlos de mayor a menor y determinar el porcentaje que representa respecto al total y finalmente los agruparemos en 3:

A: El 20 % de las referencias, representa el 80% del valor escogido

B: El 30% de las referencias, representa el 15% del valor escogido

B: El 50% de las referencias, representa el 5% del valor escogido

 

Es importante mencionar que estos porcentajes son orientativos y pueden variar respecto al país, sector, almacén, tienda, etc.

Por ejemplo, los productos de categoría A serían los indicados para las mejores zonas del almacén y más próximas al área de expedición, utilizando sistemas de almacenaje apropiados, con la finalidad de mitigar diferencias en ese grupo de productos, mientras que productos de categoría C podrían ser almacenados en zonas menos óptimas del almacén.

El análisis ABC, no es estático, debe ser revisado y actualizado con una cierta periodicidad, debido a que, en función de las tendencias del mercado, locales o globales, ciclos de vida de los producto, ciclos de vida de la marca, etc, las referencias cambiaran de agrupación, algunas promoviéndose a la clasificación superior, es decir, de B aA o de C a B, mientras que otras referencias decaerán a la clasificación posterior, de A a B y de B a C.

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Aunque el concepto de clasificación de inventarios ABC parece sencillo, en la práctica puede ser necesario utilizar múltiples criterios de categorización, como, por ejemplo, fechas de caducidad, fechas de obsolescencia, tiempos de reposición de mercancía, importancia de los clientes, entre otros.